Espía de CIA cuenta cómo lo entrenaron para matar a Fidel Castro

“Yo era un terrorista improbable. Era delgado, asmático y estaba lleno de inseguridades”, dice Antonio Veciana en su libro “Trained To Kill” (Entrenado para matar), coescrito con el periodista Carlos Harrison y publicado por Skyhorse Publishing.
El cubano Antonio Veciana era espía de la Agencia Central de Inteligencia de EE.UU. (CIA, por sus siglas en inglés), y dedicó su vida a intentar matar a Fidel Castro y desestabilizar al gobierno comunista de Cuba. A sus 88 años, dice que la suya “es la historia de un fracaso”.
Veciana ha confesado que lo que hacía “es lo que hacen los terroristas” y cuenta cómo el agente de la CIA David Atlee Phillips (a quien él conocía como “Bishop”) lo reclutó en 1959 y lo entrenó en La Habana, capital cubana, para matar a Castro.
El exagente relata que “al principio, la idea era desestabilizar” el país creando rumores, y el más sonado fue un supuesto proyecto de ley según el cual el gobierno quitaría a los padres la patria potestad de sus hijos: provocó la separación de miles de familias.
“Entonces los padres mandaron a cerca de 14 000 personas aquí”, a EE.UU. “Muchos se reunieron después con sus hijos, pero otros no pudieron volver a verlos, porque murieron o no pudieron salir del país”.
Este éxodo pasó a la historia como la “Operación Pedro Pan“. Entre 1960 y 1962, los padres sacaron a sus hijos de Cuba a través de los oficios de la Iglesia Católica. Los niños sin acompañantes adultos eran recibidos en campamentos en Florida.
Veciana se exilió en Estados Unidos en 1961 debido a un fallido atentado contra Castro. Un siguiente intento de matar a Castro en Santiago de Chile también falló. Años después, Veciana tuvo que abandonar otro atentado. Su esfuerzo por desprestigiar a Ernesto “Che” Guevara después de su muerte en Bolivia tampoco resultó. La leyenda del revolucionario argentino se le escapó a la CIA de las manos.
“Realmente trato de no pensar mucho en eso, porque la mía es la historia de un fracaso. Cuando uno fracasa por diferentes circunstancias siente que no hizo lo correcto, o que la suerte no le ayudó, pero se siente fracasado”, explica.
 

Según su testimonio en el Comisión Church 1976, realizado el 22 de marzo 1976 y, según consta en los registros de la misma, Antonio Veciana estableció contactos con la CIA en 1961. Estos argumentos se basan en su deposición ante esta deposición ante la referida Comisión.

Veciana, trabajó como contador en un banco de La Habana, que pertenecía a Julio Lobo. Contó a Lobo de su desagrado por Castro, y creyó que esta es la forma en que fue contactado por un norteamericano nombrado Bishop en 1961, para comenzar a trabajar en contra de Castro. Bishop negó a decirle a Veciana para quien trabajaba, y fue Bishop quien inició todos los contactos. Un amigo de Veciana, un cubano-americano que vivía en Miami, también sirvió como intermediario entre Bishop y Veciana. Bishop asumió los gastos de Veciana, pero cuando se rompió su relación en 1973, ya Bishop le había pagado a Veciana alrededor de 253.000 dólares.

Cuando Veciana se reunió por primera vez con Bishop, éste le llevó una tarjeta que lo identificaba como un importador de Bélgica. Tenía un pasaporte belga, pero utilizó diferentes nombres y pasaportes cuando viajaba. Veciana cree que Bishop era oriundo de Texas, y hablaba español con acento argentino. Mientras trabajaba en Cuba, Bishop dio Veciana dos contactos en la embajada americana: Ewing Smith, un asesor político, y el teniente Col Samuel Kail, the army attaché. También habló con Joe D’Acosta, Vice-cónsul, y fue interrogado por D’Acosta, cuando llegó a los EE.UU.

Veciana trabajó primero con Bishop en un plan para asesinar a Castro durante una visita del astronauta ruso Yuri Gagarin a Cuba, en 1961, pero el plan se canceló debido a una alerta de la KGB. En octubre de 1961, hubo otro intento de asesinato que no pudo realizarse, y Veciana escapó a Miami un mes después, siendo contactado por Bishop en los EE.UU.”

Veciana formó a la organización Alpha 66, bajo la dirección de Bishop. Veciana siguió las instrucciones, dadas a él por Bishop, de que no debía actuar por su cuenta. La financiación de las actividades contra Castro provinieron de diferentes fuentes, principalmente de la CIA, y otra buena parte provenía de fuentes comerciales. Veciana ha dicho que algunas de las personas que ayudaron en la financiación fueron altos cargos del Banco Interamericano de Desarrollo, con sede en Washington.

La búsqueda de fondos para Alpha 66 también provino de Howard Hunt y de Jack Caldwell, un empresario de Connecticut, ambos estaban interesados en asesinar a Fidel Castro. Bishop dejó la conexión, diciendo Caldwell era de la CIA y un alcohólico. Veciana afirmó que Bishop ordenó el ataque de Alpha 66 en los buques de la URSS en Cuba, y luego organizó la conferencia de prensa de marzo de 1963 para dar a conocer los ataques. (NY Times, 19 de marzo de 1963).

En otra ocasión, Bishop ordenó a Veciana infiltrarse dentro de en un grupo llamado Célula Fantasma, apoyado por el magnate Julio Lobo. Quien lo introdujo al grupo, entre los que se encontraban Sergio Rojas, ex embajador de Castro a Londres, Pedro Luis Díaz Lanz y Frank Fiorini.

Veciana se reunió Lee Harvey Oswald, el presunto asesino de Kennedy, en Dallas, en agosto de 1963. Había venido a Dallas para una reunión con Bishop, la que tuvo lugar en el primer piso de un edificio grande, azul, que albergaba un banco o compañía de seguros. Acompañando a Bishop por Oswald. Tras el asesinato de JFK, Veciana reconoció la imagen de Oswald, pero nunca habló después sobre esta reunión con Bishop y el norteamericano acusado de magnicidio meses después. Veciana tampoco mencionó su reunión con Oswald cuando fue interrogado sobre el asesinato de Kennedy tres o cuatro días después del magnicidio. Un agente de aduanas nombrado César Diosdado entrevistó a Veciana en Key West. Dijo que le había entrevistado pues su nombre estaba en una lista de cerca de una docena de activistas del exilio. Veciana supuso que Diosdado era un agente de la CIA.

Cuando en la prensa se desarrolló la historia de que Oswald habló con una pareja cubana durante su viaje a México, Bishop pidió a Veciana ponerse en contacto con su primo, Guillermo Ruiz, supuestamente miembro de la inteligencia cubana en México. Bishop le dijo que le comunicara a Ruiz que se ofrecía a pagarle una cantidad de dinero si quería decir que él y su esposa eran la pareja había hablado con Oswald. His wife spoke English fluently as had been reported. Su esposa habló con fluidez Inglés como se había informado. La CIA también pidió Veciana ponerse en contacto con su primo. Dos veces le pidieron que reclutara a su primo con la idea de trabajar como agente doble. Veciana, sin embargo, no se acercó a su primo para darle a conocer la propuesta.

El último intento de asesinar a Castro en que estuvo involucrado Veciana ocurrió en Chile, en 1971. Veciana trabajaba para la Agencia de Desarrollo Internacional, en el Departamento de Estado, en Bolivia. Durante 4 años trabajó como asesor de los bancos de Bolivia, pero en realidad pasó la mayor parte de su tiempo en actividades anti-comunistas. Bishop suministró las armas y el dinero para el ataque contra Castro. Un empresario cubano de nombre Lucillo Peña, y un policía venezolano llamado Posada Carriles, que trabajó para la CIA, también estaban implicados en el plan.

Veciana y Bishop tuvieron después diferencias que los separaron. Su último contacto fue en julio de 1973.

En una entrevista realizada a Veciana por Tomm Hartman el 2 de junio de 1993, en unas oficinas de Veciana localizadas Bird Road y la SW 72nd Avenue, en Miami, éste confirmó sus declaraciones hechas a la Comisión Church sobre sus vínculos con la CIA y con Alpha 66. Veciana confesó en la entrevista haberle dado dinero a Felipe de la Cruz, para asesinar a un funcionario diplomático cubano en París. Evasivo, dijo no conocer detalles sobre la estación de la CIA en Miami, conocida como JM / WAVE, aunque se sabe que fue atendido por oficiales pertenecientes a la misma. Lo importante de este encuentro fue que, a pesar de dar vagas especulaciones sobre el terrorismo en Miami, sugirió que a Mansferrer pudo haberlo asesinado Posada Carriles. De la misma manera, contradictoriamente, dijo que a Carlos Muñiz Varela lo asesinaron agentes cubanos, aún sabiendo que este macabro hecho fue realizado por gente que había conocido y algunos con los que aún mantenía algún tipo de relación. Otro hecho de interés era que dijo conocer al agente especial del FBI George Kzysinski, protector de Posada Carriles y otros terroristas.

Mucha historia secreta se llevará a la tumba Antonio Veciana, terrorista y criminal, participante activo en la Operación Cóndor y agente de la CIA. Intentó varias veces asesinar a Fidel Castro y fracasó en su empeño. Fue, sin lugar a dudas, como Posada Carriles, un engendro incondicional de la CIA.

Percy Alvarado

http://www.cubadebate.cu/

https://diario-octubre.com/

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